Carta enviada a un amigo el 24 junio 2006


A la sombra de un olivo junto al mar……mirando al cielo…….cartas

Oigo siempre de fondo, el murmullo del ir y venir de las olas, independientemente del lugar en que me encuentre. Este bendito defecto congénito, que el azar creó en una chispa de cópula furiosa de una pareja de monos ancestros, recorrió un largo y tortuoso camino hasta llegar a un lugar recóndito de mi cerebro que, me salva muy a menudo del ruido ambiente cotidiano que todo lo contamina gratuitamente y en exceso.

Estaré siempre agradecido a la sabia naturaleza y a mis padres. Ya sabes, es de bien nacidos ser agradecidos.

Estimado y apreciado amigo,

En primer lugar sirva la presente como un regalo, que quisiera te guíe en todo cuanto pueda y sepas interpretar….. Felicidades por tu santo y el mío!!!!

En verdad tengo que exponer, que en ocasiones, dudo muy mucho de la conveniencia de manifestar de cualquier forma mis pensamientos, si bien hago constar que sólo pretendo en la medida de lo posible, enriquecer e intercambiar ideas de modo que podamos mejorar nuestra existencia diaria sin malos modos ni crispaciones, es decir, sin malos rollos o reversión contra el otro del botín obtenido y evitando, en cualquier caso, imponer juicios y pasiones personales.

Bien, veamos, la propia limitación y capacidad de entendimiento y conocimiento, son sólo una mera anécdota de un pensamiento mucho más amplio imposible de expresar por cualquier medio, que en sí mismo supone una grabe limitación de los sentidos y el pensamiento, es decir, el pensamiento vuela, los sentidos, la lectura, escritura o la plática en general van a paso de tortuga. Ya sabes, cuestión de bytes de cada medio. Así pues, la capacidad de interpretación, el conocimiento, experiencia e intuición del interlocutor será crucial para entender el más amplio significado de cuanto se pueda comentar o se pretenda, aquí o en cualquier otro momento.

En otro orden, la descalificación sin mas y en si misma, es una evidencia de la carencia de las personas y la única defensa que tienen para defenderse de algo que intuyen como certero pero que no comprenden, no pueden rebatir o simplemente, creen que pueda afectar a la idea que se proyecta de uno mismo por que se han adelantado a su exposición o acción.

Ni somos todo lo malos que decimos o aparentamos ser, ni tampoco somos todo lo buenos que quisiéramos. Entre otras, una de las cuestiones esenciales para el ser humano es ampliar el entendimiento, el conocimiento y la visión y perspectivas de la realidad que nos atañe. La capacidad de percibir e interpretar significados más profundos de la realidad visible y palpable, permite extender el horizonte de miras más allá de las trivialidades cotidianas de la mera parcialidad de los hechos, escritos o la conversación en sí misma.

Compartir e intercambiar la visión de la vida con otras personas, cuantas más variadas mejor, ayuda a precisar mejor los propios rasgos que le hacen a uno ser único, procurando en todo momento de no perder el contacto con la realidad y la propia particularidad. Las prioridades, limitaciones y capacidades de cada persona y del entorno, condicionan sobremanera nuestra propia capacidad de discernimiento, entendimiento, decisión y actuación.

No obstante, una multitud de enemigos acechan constantemente y doblan nuestra voluntad; la pasión, el reproche, el odio, el rencor, los malos modos, la vanidad, etc. son entre otros, los demonios que señorean a sus anchas entre las relaciones de las personas, haciéndolas caer más a menudo de lo deseable en la trampa. No hay más alternativa pues, que estar en guardia permanente si de verdad apreciamos y tenemos en estima y consideración a una persona. Pero en muchas ocasiones todo se conjura en contra de uno y hasta incluso se alía uno mismo sin quererlo al diablo, perdiendo en suma el juicio y la capacidad de entendimiento e interpretación.

Esta claro pues, que la existencia y percepción diaria requiere de esfuerzo y empeño en todos los aspectos, no cabe la pereza ni el descanso, pues al más mínimo descuido se pierde el juicio y el valor. Pero eso no es todo, el diablo también sabe disfrazarse con el elogio, la dádiva de una taza de café o un buen vino, con muestras de debilidad, y multitud de artimañas a cuál de ellas peor y entonces, es cuando uno se queda sedado en los laureles sin caer en la cuenta cuan cruel puede llegar a ser el ser humano.

No se debe nunca hacer borrón y cuenta nueva a las muchas penalidades sufridas, negar los errores o disimular/ocultar las carencias, antes al contrario, esto permite explorar las dificultades de las relaciones humanas o cualquier otra cuestión y, descubrir o intuir cuales son las causas y dónde o cual pueden ser las soluciones más razonables, obviando naturalmente las de Perogrullo.

En primera persona tengo la seguridad de que como parte interesada, es muy difícil por no decir seguro, resulta imposible ser imparcial y objetivo en cualquier asunto que ataña directa y personalmente a cualquiera, pues la misma decisión, acción o acontecimiento en diferentes momentos en el tiempo, suponen simplemente un resultado diferente, pues la información disponible suele ser incompleta y en constante movimiento y, las acciones de terceros que igualmente están en movimiento, desvirtúan el resultado, amén de la química del incomprensible e innato estado de ánimo y egoísmo de cada uno que intenta desvirtuar, adaptar y apropiar para su conveniencia la aparente realidad del discurso o de los hechos.

Llegados aquí señalar que, el reto de decidir y actuar en cualquier asunto con el mejor resultado de los posibles, supone encontrar el equilibrio entre la obtención y análisis de la información disponible y el tiempo necesario, para pensar y tomar la mejor decisión de las posibles en base al conocimiento de cada cual, teniendo en cuenta además de lo anteriormente expuesto y entre otros, que la mayoría de las personas viven como piensan y en ocasiones, algunos pueden ser arrastrados al “modus operandis” de otros, muy a su pesar y en contra de sus sentimientos, pensamiento y buen criterio como el de cualquiera.

Obviamente, no soy nadie para juzgar o valorar la forma de actuar o querer la vida de cada cual, ni cual podría haber sido el resultado de tomar tal o cual decisión o acción. En cualquier caso, no pasa nada, solo la muerte es irreversible y nadie es imprescindible.

TODO ESTÁ BIEN Y EN SU SITIO………

Yo por mi parte, aquí estoy….., asomado a mi ventana…………….

Un abrazo

PD: Esta carta la envié al interesado y publiqué en el blog “Quisiera” en Bloguer el 24 de junio de 2009. La he vuelto a reeditar con esta nota, previa una mínima corrección por considerarla de utilidad. Obviamente pretendía anticiparme y evitar la más que segura ruptura, como así sucedió a los 20 meses por no querer o saber cambiar de actitud y comportamiento.

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